El Ayuntamiento de Barcelona acumula un superávit de 200 millones de euros que no dan solución a una ciudadanía cada vez más empobrecida


  • Nunca un ayuntamiento de la ciudad de Barcelona había sido tan rico con una ciudadanía tan pobre. A pesar de que el empleo es el principal problema de la ciudad, según una encuesta realizada por el propio Consistorio, los gastos en políticas de fomento del empleo se encuentran en la undécima posición.
  • El Consistorio aprueba unos presupuestos que perpetúan las desigualdades entre barrios. En Nou Barris y Sant Andreu, los dos distritos de la ciudad con un menor nivel de renta y más castigados por el paro, son los que sufren un menor nivel de inversión per cápita. .
  • No se contempla ninguna modificación fiscal, por lo que se pierde un año más la oportunidad de paliar los desequilibrios económicos a través de una política fiscal más redistributiva.

Los presupuestos 2015 del Ayuntamiento de Barcelona son unos presupuestos creados desde arriba, condicionados por un marco estratégico elaborado exclusivamente por los dirigentes políticos y sin un proceso realmente   democrático de participación ciudadana (únicamente expone 15 días al   público, previo anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia durante  el  cual se pueden examinar y hacer alegaciones, con una única  audiencia  pública).

Son unos presupuestos poco transparentes que ni siquiera se facilitan en  un  formato tipo excel que permita trabajar los datos ni tampoco una comparativa con los años anteriores. Además, carecen indicadores de impacto sobre el bienestar de la población.

El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado los presupuestos de 2015. Unos presupuestos insensibles ante el incremento de las desigualdades en un contexto de emergencia social, tal y como se refleja en los datos que se recogen en la memoria. Esta insensibilidad resulta inadmisible  en un Ayuntamiento que cuenta con un superávit de 200 millones, y que no ha transformado las políticas fiscales para aumentar los ingresos con políticas redistributivas.

Para el Gobierno de Xavier Trias, los indicadores de referencia sólo se preocupan por el  crecimiento económico global, el consumo global, la formación bruta de  capital, la reducción de los costes laborales unitarios, el clima  empresarial, la mejora de visitantes y pernoctaciones turísticas, y la  mayor captación de congresos, obviando así otros indicadores más  importantes como el grado de pobreza o el desequilibrio económico que  afectan directamente a las personas.

Esto explica que en el apartado de ingresos, no se contemple ninguna modificación fiscal, y, por tanto, se renuncie un año más a la oportunidad de paliar los desequilibrios económicos a través de una política fiscal más redistributiva o de incentivar nuevas iniciativas que ayuden a resolver los problemas de la ciudad. Esta decisión beneficia a los grandes lobbies que operan en Barcelona, y no a sus vecinos y vecinas .

A pesar de que la Ley de Estabilidad presupuestaria limita la autonomía  del Ayuntamiento, el actual equipo de Gobierno ha aprobado unos presupuestos más austeros incluso de lo que exige el marco legal, por  lo  que tienen un importante margen de incremento que podría repercutir  en  las políticas sociales. Recordemos que venimos de un superávit de 200 millones de euros en los dos ejercicios anteriores, a pesar de la situación de emergencia social de una buena parte de la ciudadanía.

Barrios

Guanyem Barcelona considera que los presupuestos son centralistas ya que sólo el 15% del gasto se gestiona desde los barrios.  Además, son unos presupuestos geográficamente desequilibrados en los  que Nou Barris y Sant Andreu, los dos distritos de la ciudad con un  menor nivel de renta, son los que sufren un menor nivel de inversión  per  cápita, con 107,22€ y 86,74€ por persona respectivamente.

Educación,  sanidad, vivienda 

La Educación tampoco es una de las máximas prioridades del Gobierno de Xavier Trias ya que es la séptima política en orden de importancia con un gasto 107 millones. Las principales partidas se destinan al    funcionamiento de centros de educación infantil y primaria (38   millones)  y de guarderías municipales (29). Aunque el Ayuntamiento   presume que es  una de las políticas que más ha crecido en el último   año, hay que tener  en cuenta que la práctica totalidad del crecimiento se destina al mantenimiento de los servicios, mientras que las guarderías o las becas comedor tienen un    irrisorio incremento de un solo millón respecto al año anterior.

El Ayuntamiento tan solo ha incrementado el número de plazas de guarderías en 538 con la apertura de cuatro nuevas guarderías en este último año de mandato, mientras en  la ciudad de Barcelona las guarderías municipales atienden tan solo el 60% de las plazas que se solicitan

En materia de salud, el gobierno de Xavier Trias, con competencias en la materia, invierte lo mismo en salud (19M €) que en paquete que engloba dietas (2, 1 M€), publicidad y propaganda (13M €), trabajos técnicos (2, 9M €), y estudios (200.000€), que supone un total de 18, 2M €.

En lo que respecta a la vivienda, la construcción de 1000 nuevas viviendas sociales es posible debido a la privatización de los parkings públicos, una pérdida que podría evitarse si tenemos presente que el Ayuntamiento cuenta con herramientas políticas para adquirir viviendas a las que no les está sacando todo el rendimiento que la situación exige, como la moción impulsada por la PAH para sancionar vivienda vacía en manos de entidades financieras.

Llama la atención que  en una ciudad en la cual viven más de 100.000 personas en situación  de  paro  que, prácticamente, se invierta lo mismo en el fomento del  empleo  que en  el mantenimiento de la administración. La política de promoción económica y empleo acumula un gasto que asciende a los 81 millones de euros y se sitúa en la décimo primera posición en el capítulo de gastos. Así   pues, y a pesar de que el empleo es el principal problema de la ciudad   según la encuesta realizada por el propio Ayuntamiento, ni   siquiera se encuentra  diferenciado sino que comparte programa en el   último lugar con el “Apoyo  a la empresa, el emprendimiento y el empleo”. La práctica totalidad del aumento en Ocupación y Promoción   Económica se destina a Fons de Foment del Turisme. Es   más que discutible que este sea la mejor manera de fomentar la   ocupación, ya que se trata de un sector con sueldos muy bajos, altas tasas de precariedad y  temporalidad. Sin embargo, no se contempla ninguna política orientada a garantizar los derechos laborales de las personas que trabajan en el sector.

El 18,6% (78,3M €) del  presupuesto no llega a las personas, que es lo que corresponde con el  costo de mantener el propio  Consistorio. Se trata de un coste  excesivo que denota una muy mejorable  eficiencia (el gasto en  comunicaciones telefónicas, por ejemplo, se  prevé en 3,7 millones de  euros). Así, en lo que respecta a esta  partida, destacan los 27,5  millones de euros que se gastan los órganos  de gobierno, en  retribuciones básicas a los miembros de los órganos de  gobierno (3,2M €)  o dietas (2,1 M €). Desde Guanyem se consideran excesivos los 13 millones en publicidad y propaganda.

En cuanto al gasto corriente por políticas, si bien la principal política, con 395 millones de euros, se hace  llamar “Bienestar comunitario” hay que precisar que es un nombre que se  presta a confusión pues lo que realmente incluye es la limpieza viaria  (169M €), la recogida y el tratamiento de residuos (154M €), la gestión del alumbrado público (31M €) o el saneamiento de la red de  alcantarillado (21M €).

Hacen  falta unos presupuestos que prioricen la garantía de los derechos  básicos de la gente, la redistribución equitativa de la riqueza generada  en la ciudad. Unos presupuestos de la gente y para la gente.

Más información: Nunca un ayuntamiento había sido tan rico con una ciudadanía tan pobre

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