#GuanyemElsServeis: Reunión para analizar la gestión del Institut Municipal de Parcs i Jardins


El 17 de noviembre se celebró una reunión con miembros de Guanyem, Moisés y Josep Bel, y cinco personas de diferentes sindicatos del comité de empresa de Parcs i Jardins. La reunión sirvió para recoger y conocer de primera mano la situación de esta empresa municipal y para invitar a este colectivo a participar en el proceso de Guanyem.

Parcs i Jardins tiene una plantilla de unos 950 trabajadores y es de los pocos servicios municipales que queda con personal directo del Ayuntamiento (no es el único, pero sí el más grande en cifras de personal y presupuesto). Se municipalizó en 1978 y en ese momento se creó una gran oferta pública, hecho que favoreció que mucha gente entrase a trabajar. Fruto de aquella época, la media de edad hoy está por encima de los 50 años y sólo hay tres personas de menos de 30 años.

Con la llegada de los Juegos Olímpicos se habló de una posible privatización del servicio y con los años se hizo efectiva por sectores. Aun así, uno de sus valores históricos es la escuela de formación propia de la que dispone. Su presupuesto actual es de unos 50 M€, , dos tercios públicos y un tercio de subcontratataciones. El 90% del presupuesto viene de un contrato-programa con el Ayuntamiento.

Desde el comité de Parcs i Jardins se critica mucho la época de la regidora Imma Mayol, ya que ella fue una de las promotoras de las privatizaciones por paquetes, las cuales se han intensificado últimamente. La filtración del informe Konsac, que aconsejaba aumentar las privatizaciones y al mismo tiempo calcular el impacto de la agitación mediática que podía comportar la lucha social, generó mucha polémica. Desde que gobierna Trias, las luchas de Parcs i Jardins se han invisibilizado.

Más allá de los impactos que ya conocemos o podemos intuir a causa de la privatización del servicio, destacan dos puntos:

- Se produce un nivel elevado de precarización de los trabajadores que están bajo el paraguas de las empresas privadas y, muy especialmente, de aquellos trabajadores con diversidad funcional. Antes de las privatizaciones, Parcs i Jardins ya contaba con una plantilla en la que un 10% de las personas tenían algún tipos de diversidad funcional, pero la empresa pública también preveía una política de integración potente (la ley obliga que un 2% del personal tenga diversidad funcional). La convivencia actual de dos modelos de gestión de los trabajadores, uno público y otro privado, pone difícil o imposible establecer alianzas laborales extensas. Los trabajadores con diversidad funcional permanecen en guetos en los sectores con gestión privada y perciben unos sueldos mínimos que no les permiten ni incentivan la autonomía, mientras que en la empresa de gestión pública están integrados en las brigadas.

- La contrata de juegos infantiles y mobiliario urbano se ha hecho en condiciones muy irregulares e irreales (valoración de trabajadores insuficiente, tareas que no se asumen…). Cuando se produjo esta primera contrata irregular, el comité de empresa llevó el caso a la fiscalía para que lo investigara. Unos años más tarde, las contratas se han multiplicado y la de juegos infantiles y mobiliario urbano es una de entre tantas. La de riego o la de aplicaciones fitosanitarias son casos más recientes de servicios deficientes a causa de la reducción del precio en esta contratación. Por otra parte, esto ha servido de excusa para desmontar las brigadas de riego y fitosanitarias que ya eran deficitarias para que no se contratara personal. En general, Parcs i Jardins tiene una carencia real de personal. Las tareas del servicio se acaban efectuando, pero con una calidad mínima. El comité trabaja con un calendario de finalización de las contratas para poderse anticipar.

Demandas:

- Tendría que haber una municipalización de las contratas que actualmente hay en marcha. Las contratos grandes tienen una duración de 2 años con una prórroga de 2 años más. Se propone la subrogración de la plantilla cuando ello sea posible. Cuando no sea posible, se debería prever la oferta pública de las plazas.
- Reclaman condiciones de trabajo dignas. Hay una falta de personal considerable, que, además, va in crescendo. El parque de zonas verdes ha crecido un 50% en 20 años y las hectáreas de suelo verde público han crecido 2,5 veces, o sea, un 150%.
- Hace falta una reconfiguración del Institut Municipal de Parcs i Jardins, que es la institución de la que dependen. Se trata de un órgano muy opaco y piramidal, con gerencias y direcciones políticas escogidas a dedo. Los trabajadores tienen un sólo representante en el Consejo de Administración y los vecinos no están representados.