Guanyem Barcelona anima a participar en el 9-N


Vamos-a-votar-sqGuanyem Barcelona anima la ciudadanía a participar activamente en la jornada del próximo 9-N, sea cual sea la posición sobre la creación de un Estado propio y la independencia. Tan sólo la participación y el posicionamiento legítimo de la ciudadanía pueden parar los pies a la acción autoritaria del Gobierno de Rajoy.

La impugnación del 9-N es un síntoma preocupante del pánico de la vieja política ante la participación ciudadana y constituye un nuevo ataque a la democracia y una mofa a la ciudadanía.

Primero, porque persigue una restricción inadmisible del derecho de manifestación y de expresión de miles de personas en Cataluña. Segundo, porque supone un intento burdo de desviar la atención sobre los numerosos casos de corrupción que el Partido Popular tiene abiertos: desde las tarjetas opacas a la operación Púnica, pasando por la reciente imputación de Ángel Acebes. Tercero, porque comporta un uso espurio de órganos como el Tribunal Constitucional, que ha devenido desde hace tiempo en un apéndice de la política gubernamental.

El proceso participativo previsto para el 9-N no es la consulta acordada por un amplio espectro del Parlamento de Cataluña. Tampoco es el referéndum democrático y con garantías que más de tres cuartas partes de la ciudadanía hace tiempo que exige.

Hay varios responsables de esta situación. De entrada, el gobierno del PP, que está desacreditado por la corrupción y por la aplicación de políticas antisociales y que ha demostrado sobradamente su alergia a la democracia y las urnas. Por otro lado, el mismo PSOE, incapaz de ofrecer una alternativa creíble, comprometida con el derecho a decidir y con un auténtico proceso constituyente. Y finalmente, CiU, que dando preferencia a su salvación personal por encima de las exigencias de la mayoría ciudadana está retrocediendo ante los grandes lobbies privados, que no tienen ningún tipo de interés que se haga la consulta y que el derecho a decidir se proyecte tanto en el ámbito institucional como en el económico.

Ganamos Barcelona considera que el referéndum exigido por amplios sectores de la sociedad catalana no será una concesión gratuita de los partidos y grupos de poder que han apuntalado el Régimen del 78. Como el resto de derechos humanos, el derecho a decidir no se tiene que pedir, se tiene que conquistar. Por todo esto, apoyamos a todas las movilizaciones sociales que conduzcan a su ejercicio efectivo, libre e informado. Y denunciamos la actuación autoritaria del Gobierno español, que con su impugnación incumple una vez más su deber de promover la participación ciudadana y se obceca en utilizar los tribunales como un apéndice de su política cerrada al diálogo.

Así mismo, creemos profundamente en la necesidad de vincular estas movilizaciones con la apertura de procesos constituyentes que permitan profundizar en la democracia tanto en Cataluña como el resto del Estado.